Quiénes Somos

El Centro Latinoamericano sobre Juventud (CELAJU) es una institución no gubernamental internacional, fundada en Montevideo en 1986, que cuenta con Personería Jurídica otorgada por el Ministerio de Relaciones Exteriores del Uruguay y tiene como objetivo brindar asistencia técnica a gobiernos y organismos no gubernamentales que trabajan en el dominio de la juventud. Su creación fue el resultado de las acciones desplegadas en América Latina en el marco de la celebración del Año Internacional de la Juventud (1985) y desde entonces, el Centro trabaja en estrecha asociación con Naciones Unidas y otros organismos internacionales, así como con redes gubernamentales y de la sociedad civil que operan en este campo.

En concreto, CELAJU desarrolla acciones en cinco áreas específicas: (i) información y documentación; (ii) estudios e investigaciones; (iii) formación de recursos humanos; (iv) asesoría técnica; y (v) cooperación regional. Un calificado Equipo Técnico, compuesto por especialistas de toda la región, se encarga cotidianamente del desarrollo de las acciones correspondientes, pero la clave del éxito en las iniciativas desplegadas en los últimos 25 años, radica en las redes institucionales con las que se trabaja: (a) una Red de Investigadores Especializados; (b) una Red de Organizaciones y Movimientos Juveniles; y (c) una Red de Organismos Públicos Especializados.

Contamos con una fecunda experiencia de trabajo en el dominio de la juventud, avalada por el desarrollo de acciones pertinentes y oportunas en la mayor parte de los países de la región, y nos proyectamos al futuro con optimismo y decisión, convencidos de que las y los jóvenes son actores estratégicos del desarrollo y tienen un importante rol a cumplir en el marco de la obtención de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) aprobados en el seno de Naciones Unidas, con la mirada puesta en el año 2015. Para ello, procuramos que todas las políticas públicas tengan perspectiva generacional y brinden respuestas efectivas a los problemas que enfrentan las nuevas generaciones, consolidando espacios reales para la participación juvenil.